Por favor ingrese los siguientes datos para poder enviar esta noticia a otras personas. Para múltiples destinatarios separe los e-mails de destino con coma (,).
Su nombre
Su e-mail
E-mail destino
Borrar         Enviar
CAUCES DEL BIOBIO, HUEQUECURA Y LAJA
Angostura y Trupán: las nuevas centrales que desafían a la provincia de Bío Bío
Han transcurrido apenas meses desde que se anunciaron, sin embargo, todo hace prever que el camino para concretar su eventual construcción no será fácil.
Desde comienzos de los años ‘90 y durante más de una década, dos centrales hidroeléctricas –Pangue y Ralco- marcaron la agenda noticiosa de la provincia de Bío Bío en materia medio ambiental, debido a la polémica que generaron y si bien hoy ambas están en plena operación, todavía quedan secuelas de la construcción de la central Ralco que, por las características de este megaproyecto, dejó muchos heridos en el camino, en la comuna de Alto Bío Bío.
Hoy, las construcción de dos nuevas centrales -una con represa y otra de pasada- ya empezaron a levantar polémica, por lo que se prevé que el camino para llegar a la concreción de estos proyectos, por lo visto no será fácil a las empresas propietarias, Colbún S.A. y Asociación Canal Zañartu.
Son las centrales Angostura, en la comuna de Santa Bárbara, y Trupán, en la comuna de Tucapel. Ambas, y con tan sólo unos meses desde que se anunciaran ambos proyectos, ya han generado un fuerte debate al interior de sus comunidades que se sienten afectadas directamente y también de autoridades comunales y agrupaciones que afirman no oponerse a las centrales hidroeléctricas como proyectos, pero… con el rayado de cancha bien clarito.

CENTRAL HIDROELECTRICA ANGOSTURA
El proyecto de la central Hidroeléctrica Angostura, de la empresa Colbún, espera construirse aguas debajo de la central Pangue, utilizando las aguas en el sector de Los Notros, a la altura del puente Piulo, en las confluencias del Huequecura con el río Bío Bío. Su ubicación queda a 18 Km. de Santa Bárbara y afectará los cauces de los ríos Bío Bío, en 18Km. Del curso, y Huequecura, en 6 Km. Del cauce.
Como se lo exige la legislación ambiental, ejecutivos de la empresa han realizado las respectivas exposiciones ante los concejos municipales de Quilaco y Santa Bárbara y también ante juntas vecinales y sectores directamente afectados, como Los Notros y Las Nieves, exposiciones que sin duda no han convencido o lo han hecho a medias, por lo que en el caso de Santa Bárbara, el alcalde Daniel Iraira pidió a la Presidente de la república, Michelle Bachelet, que el gobierno se pronuncie sobre la eventual construcción.
Con ese propósito, el edil estuvo en Santiago para hacer entrega de un oficio a la Mandataria, en el cual manifiesta claramente las inquietudes y opiniones expresadas por la comunidad frente al proyecto, hecho que a su juicio, tiene descontento a la mayoría de los habitantes de la comuna de la miel.
Solicita al gobierno antecedentes sobre la iniciativa. Informa de encuestas que se desarrollaron de forma abierta por la radio comunitaria, donde la comunidad expresó en más de un 90 por ciento el rechazo ante esta construcción, argumentando que el único foco de desarrollo en esa comuna era toda la cuenca del cristalino y puro río Huequecura.
Sus preguntas apuntan a si el Estado de Chile está respaldando la construcción de ésta Central, ¿Cuáles serán los organismos encargados de difundir los estados de avances del proyecto a la comuna de Santa Bárbara?, de acuerdo a políticas energéticas existentes que regulan este tipo de actividades económicas en el país.
¿Que tipo de compensación recibe la comuna de Santa Bárbara ante la intervención de este tipo de iniciativas?, que asegura, significan la pérdida de cuencas hidrográficas, recursos naturales, biodiversidad, entre otras.
Finalmente, hace ver que su comunidad no mejora en lo más mínimo la calidad de vida ante este tipo de iniciativas económicas.

AREA DE INTERES TURISTICO
El comportamiento del río Bío Bío no sólo preocupa a los habitantes de esta comuna, sino también a otras comunidades aledañas al cauce: Quilaco, Los Angeles, Nacimiento, Negrete, Laja y Hualqui, que no olvidan las inundaciones del 11 de julio de 2006, que provocaron pérdidas de vidas humanas y materiales. Les preocupa si se producen futuras inundaciones, cómo se va a dar respuesta a las comunas que se encuentran aguas abajo del cauce, no obstante existir un plan maestro de mantención de cuencas hidrográficas del Bío Bío, del cual piden mayor información.
Por ello, la comunidad santabarbarina sugiere que el Gobierno de Chile decrete área de interés turístico el río Huequecura, desde su inicio hasta su desembocadura en el río Bío Bío, por sus aguas cristalinas, su gran riqueza en flora y fauna nativa.
Simultáneamente, se ha creado un movimiento ciudadano denominado Huequecura Libre, que opina que este tipo de proyecto atenta contra todo tipo de vida del lugar, sumado a los aspectos culturales e identidad de las familias que allí habitan y amenaza nuevas inundaciones río abajo. Junto con ello, han abierto un libro de firmas que registra a la fecha una cifra superior a las 650 personas.

CARACTERISTICAS TECNICAS
La futura central hidroeléctrica Angostura, que se construirá en el río Bío Bío, se ubicará a 63 kilómetros al oriente de la ciudad de Los Ángeles y a 18 km de la ciudad de Santa Bárbara. Tendría una potencia de 309 MW, entregando una Energía Media Anual de 1.542 GWh, con un caudal de diseño de 700 m3/s. La altura neta de la represa sería de 50 metros y se efectuaría el empalme de línea de alta tensión al Sistema Interconectado Central SIC en Charrúa ó Mulchén. La inversión llegaría a US$ 428 Millones, con un plazo estimado de construcción de tres años. La puesta en servicio estimada sería el año 2012.
En cuanto al impacto ambiental que esta central causaría, los encargados del proyecto mencionan la necesidad de relocalizar viviendas (43) e infraestructura (caminos, puente, equipamiento comunitario); cambio de condición de río a condición de lago (tramos río Bío Bío y Huequecura); corta de vegetación arbórea nativa (137 hectáreas) y plantaciones forestales (85 hectáreas), que serán compensadas. Sobre la inundación, 197 hectáreas de suelos agrícolas.

CENTRAL HIDROELECTRICA TRUPAN
La central Trupán es un proyecto hidroeléctrico que obtuvo en
octubre de este año la aprobación de su Declaración de Impacto Ambiental (DIA), por parte de la Corema. Corresponde a una inversión de 42 millones de dólares para la construcción y operación de una central de generación hidroeléctrica de pasada -sin represa- de 36 MW de generación, utilizando los derechos de agua permanentes en el río Laja, de la Asociación del Canal Zañartu, propietaria del proyecto, una de las organizaciones de regantes más antiguas de la zona, con derechos vigentes desde 1867. Ellos tendrán como socios en este proyecto a empresarios italianos que tienen amplia experiencia en centrales de pasada en Europa.
Su ubicación será aguas abajo de la laguna Trupán, comuna de Tucapel, 20 kms. al norte del río Laja en cauce del canal Zañartu, y cuyas obras se estiman estarían listas en el
segundo semestre de 2008.
Como ya logró la aprobación de una DIA, ya tiene a su haber algunas acciones judiciales en contra de la Asociación de Canalistas del Laja y Corporación de Desarrollo Salto del Laja, ante la Corte de Apelaciones de Concepción; también ante la Conama, por parte de la municipalidad de Tucapel, que interpuso un recurso jerárquico, entre otras acciones, todos exigiendo previamente un estudio de impacto ambiental (EIA) y no una DIA.
Respecto a estas acciones, el presidente del directorio de la Asociación de canal Zañartu, Patricio Sabaj, señala sentirse tranquilo, “porque hemos hecho las cosas bien y nos hemos asesorado con buenos profesionales ambientales y técnicos“. Incluso, dicen querer reunirse con los vecinos del Salto del Laja, pues tienen proposiciones factibles de poder llevar a cabo y que garantice en forma permanente un caudal ecológico del cauce.
Aquí, la polémica se ha centrado en la sobreutilización del río Laja, que de acuerdo a sus usuarios, ya se encuentra sobregirado, por lo que sacarle más agua sería secarlo y con ello, eliminar a la postal más importante del sur del Chile, el Salto del Laja. A estos reclamos también se sumaron los regantes del Laja-Diguillín en Ñuble.
En tanto, el canal Zañartu defiende sus derechos de 45 metros cúbicos del río Laja, reconociendo que por diversas razones nunca se han captado en su totalidad. Sin embargo, aseguran, estar concientes que tienen un techo que debe ser de acuerdo a un prorrateo de la autoridad, porque también concuerdan con sus oponentes que la cuenca está sobregirada. Se defienden señalando que históricamente han usado un intervalo de caudales que van desde 22 a 24 y hasta 38 metros cúbicos, por lo cual la central fue diseñada para 38 mts. cúbicos con tres turbinas.
Las defensas de los regantes chocan contra los tucapelinos, que piden que se presente a la comunidad un estudio de impacto ambiental EIA, que les permita evaluar con mayor certeza los eventuales daños y también las mitigaciones.
Para el edil Jaime Veloso, ante proyectos de igual naturaleza o menor inclusive, la tónica ha sido solicitar EIA, por lo que la Conama se la debe jugar porque sea un estudio.
Las aprehensiones de los habitantes apuntan a que podría haber impacto en el flujo del río Laja y Huépil, como en todas las obras de arte que se entrelazan a lo largo del recorrido de 15 kilómetros entre el río Laja, canal Zañartu, estero Manco, laguna Trupán hasta la Central y la descarga en el río Huépil”. Todos estos canales, según el edil tucapelino, y al igual que la laguna Trupán, han estado funcionando en verano con caudales que se acercan apenas a los 20 metros cúbicos por segundo en períodos que van de octubre a marzo. “Hoy las condiciones son distintas y van a ingresar a la laguna 38m3/seg, lo que lógicamente va a producir modificaciones en el flujo sedimentario, va a variar los alimentos que tiene todo el medio biótico que existe en esta fuente de agua, lo que podría acarrear trágicas consecuencias”.
“No nos oponemos a la construcción, sino que exigimos, primero, que se haga el estudio pertinente para analizar los eventuales daños y exigir las compensaciones correspondientes para las comunidades afectadas”, expresa el edil.
El director regional de la Corema, Bolívar Ruiz, afirmó que es innecesario realizar un estudio, pues solo basta con un DIA. “Ninguno de los interesados y ninguna de las autoridades competentes lo estimó necesario, atendido los criterios técnicos de los artículos 4 al 11 del reglamento del sistema de evaluación de impacto ambiental, que son las disposiciones reglamentarias, que desde un punto de vista técnico determinan si un proyecto debe contar con un estudio o con una declaración de impacto ambiental”. Sobre la controversia generada con los usuarios de los sistema de riego Laja y Laja Diguillín, señaló que eso le compete a la Dirección de Aguas.
Sin embargo, la Corporación de Desarrollo Salto del Laja insiste en el EIA, y como tal hizo llegar una carta al gobernador Esteban Krause, pidiendo tal estudio, amparado en el título 2 del reglamento del sistema de evaluación de Impacto Ambiental.
También solicitan la instalación de una Junta de Vigilancia, iniciativa en la cual coinciden todos los actores, a favor y en contra del proyecto, porque siendo este caudal el más importante de Chile -por generación de electricidad, riego y desarrollo turístico- es el único que no cuenta con un ente regulador de esta naturaleza, iniciativa que se espera materializar en forma urgente, por el sobregiro del río, cuya demanda supera ampliamente los derechos actuales con los cuales se maneja de 90 mts. cúbicos por segundo.
Microempresarios de campings, empresarios hoteleros, lancheros, comerciantes, en fin, gente de todos los rubros, se han reunido dos veces frente a la cascada, para protestar y también con el gobernador Esteban Krause, manifestaciones que no descartan continuar.

JUNTA DE VIGILANCIA
Coincidiendo con sus oponentes, la Asociación canal Zañartu, afirma que el uso de sus derechos de agua no lesionan derechos permanentes de terceros, pero sí existe una vulnerabilidad del sistema de uso de agua del Río Laja, debido a que la regulación de todo el sistema está supeditada a la generación hidroeléctrica desde el Lago Laja.
En este tenor, afirma que todos los usuarios están condicionados en su aprovechamiento de derechos por la disponibilidad de agua en el río Laja, que “está agotado”. Sus dardos apuntan a la próxima operación de Canal Laja Diguillín, que se ha anunciado requerirá usar 65 mts. cúbicos por seg., derechos que fueron otorgados por resolución 199 del año 2003.
Ante este escenario, la Asociación dijo que está disponible para promover la creación de una Junta de Vigilancia que conciba al río Laja y el Lago como un sistema unitario y vele por el uso racional del recurso, respetando la sustentabilidad de todas las actividades productivas que se dan en la zona.

CARACTERISTICAS TECNICAS
Corresponde a una inversión de 42 millones de dólares para la construcción y operación de una central de generación hidroeléctrica de pasada -sin embalse- de 36 MW de generación, utilizando sus derechos de agua permanentes en el río Laja.
Su ubicación será aguas debajo de la laguna Trupán, comuna de Tucapel, 20 kms. al norte del río Laja, en cauces del canal Zañartu, y cuyas obras se estiman estén listas en el
segundo semestre de 2008. Diseñada para una capacidad máxima de 38 mts. cúbicos, con tres turbinas, la que se utilizarán de acuerdo a la disponibilidad hidrológica, aunque lo ideal, según los regantes es trabajar con las tres. Entre los inversionistas están socios italianos, con experiencia en centrales de pasada en Europa .
Tendrá una bocatoma en el canal Zañartu, aguas debajo de la laguna Trupán, 3 kms. de tubería enterrada y una casa de máquina, entre otros aspectos técnicos.