



EN SU DÍA INTERNACIONAL
Reconocimiento al valor de las mujeres
La belleza de la mujer no está en la ropa que lleva o en la figura que tiene, sino que está en la transparencia de sus ojos y en el amor de su corazón. Está en su alma y en la pasión que entrega para defender los suyos, particularmente sus hijos y a todo aquel a quien ama.
En tiempos de crisis es cuando verdaderamente la mujer hace gala de todo su valor y empuje, ya que la realidad indica que las tasas de empleo femenino son más bajas, existe un control más débil sobre la propiedad y los recursos, la concentración del trabajo es en tipos de empleo informales y vulnerables con ingresos más bajos y menor protección social.Todos estos factores colocan a las mujeres en una posición más débil que los hombres en tiempos de crisis. Esta situación es reconocida por la OIT.
Se reconoce internacionalmente que las mujeres pueden hacer frente a esta situación, trabajando horas extraordinarias o realizando múltiples trabajos con bajos ingresos, pero aún así deben continuar cumpliendo con sus obligaciones de cuidado no remuneradas.
La OIT recientemente declaró que la igualdad de género debe ser un principio fundamental en cualquier respuesta política, ya que los efectos de la crisis económica y financiera superan el ámbito de las mujeres en el mundo laboral y tienen un impacto en la estabilidad general de la sociedad, considerando los diversos papeles que las mujeres desempeñan.
En una declaración formulada en ocasión del Día Internacional de la Mujer, Juan Somavía, director general de la OIT, dijo que "la desigualdad de género en el mundo del trabajo está entre nosotros desde hace tiempo, pero es probable que se acentúe como consecuencia de la crisis".
En tiempos de turbulencia económica, las mujeres con frecuencia experimentan las consecuencias negativas con mayor rapidez y se benefician de la recuperación más lentamente.
La crisis económica podría aumentar en 22 millones el número de desempleadas en 2009, advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su informe anual sobre las tendencias de empleo para las mujeres. Así entonces, se espera que la crisis económica sea más perjudicial, en términos de desempleo, para las mujeres que para los hombres en la mayoría de las regiones del mundo y con mayor claridad en América Latina y el Caribe.
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora o también Día Internacional de la Mujer se celebró ayer 8 de marzo y está reconocido por las Naciones Unidas. En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. Es fiesta nacional en algunos países y es conmemorada por Naciones Unidas.
La Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento.
La historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, cuando murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarias que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían. También se reconoce como antecedente a las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1957, también en Nueva York.
Pocas causas promovidas por las Naciones Unidas han concitado un apoyo más intenso y extendido que la campaña para fomentar y proteger la igualdad de derechos de la mujer. La Carta de las Naciones Unidas, firmada en San Francisco en 1945, fue el primer acuerdo internacional que proclamó que la igualdad de los sexos era un derecho humano fundamental. Desde entonces, la Organización ha contribuido a crear un legado histórico de estrategias, normas, programas y objetivos concertados internacionalmente para mejorar la condición de la mujer en todo el mundo.
Los Estados Miembros reconocen que la igualdad entre los sexos es un factor esencial para alcanzar las prioridades de la Naciones Unidas de paz y seguridad, derechos humanos y desarrollo, incluyendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En nuestra historia chilena, tenemos, sólo para muestra, el valor y el trabajo de tantas mujeres como Amanda Labarca, quien fuera la primera mujer docente de la Universidad de Chile en 1922 e Inés Henríquez Fröden, primera intendenta de Concepción, en 1950 y primera diputada en 1951, quienes fueron pioneras en la lucha por el reconocimientos de nuestros derechos civiles y laborales y que permitieron a la mujer abrirse paso a la participación social, laboral, económica y política, hasta nuestros días, en que las mujeres ocupamos espacios de participación en todas las áreas del quehacer de nuestra sociedad, que con gran sentido de responsabilidad, de sensibilidad social y con plena capacidad hemos asumido cargos y funciones públicas, incluyendo la Primera Magistratura del país.
También reconocemos el trabajo desinteresado de las dirigentes sociales, a quienes, sin esperar reconocimiento, sólo las mueve el deseo de ayudar a solucionar los problemas de su comunidad. El valor de aquellas mujeres que en tiempos de crisis buscan la solución y el apoyo para sus familias, las necesidades en salud, en educación y en subsistencia, son las motivaciones y el compromiso que les da fuerza para luchar por el desarrollo integral de sus familias. A las profesionales, del comercio y de todos los servicios públicos y municipalidades, a las mujeres del quehacer político y especialmente a mis colegas concejalas, mis fraternos saludos y mi reconocimiento al esfuerzo que entregan día a día, con el convencimiento de legar a nuestras hijas y nietas un mejor futuro como Sociedad.
Myriam Quezada Pérez
Concejala
Comuna Los Ángeles
En tiempos de crisis es cuando verdaderamente la mujer hace gala de todo su valor y empuje, ya que la realidad indica que las tasas de empleo femenino son más bajas, existe un control más débil sobre la propiedad y los recursos, la concentración del trabajo es en tipos de empleo informales y vulnerables con ingresos más bajos y menor protección social.Todos estos factores colocan a las mujeres en una posición más débil que los hombres en tiempos de crisis. Esta situación es reconocida por la OIT.
Se reconoce internacionalmente que las mujeres pueden hacer frente a esta situación, trabajando horas extraordinarias o realizando múltiples trabajos con bajos ingresos, pero aún así deben continuar cumpliendo con sus obligaciones de cuidado no remuneradas.
La OIT recientemente declaró que la igualdad de género debe ser un principio fundamental en cualquier respuesta política, ya que los efectos de la crisis económica y financiera superan el ámbito de las mujeres en el mundo laboral y tienen un impacto en la estabilidad general de la sociedad, considerando los diversos papeles que las mujeres desempeñan.
En una declaración formulada en ocasión del Día Internacional de la Mujer, Juan Somavía, director general de la OIT, dijo que "la desigualdad de género en el mundo del trabajo está entre nosotros desde hace tiempo, pero es probable que se acentúe como consecuencia de la crisis".
En tiempos de turbulencia económica, las mujeres con frecuencia experimentan las consecuencias negativas con mayor rapidez y se benefician de la recuperación más lentamente.
La crisis económica podría aumentar en 22 millones el número de desempleadas en 2009, advirtió la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en su informe anual sobre las tendencias de empleo para las mujeres. Así entonces, se espera que la crisis económica sea más perjudicial, en términos de desempleo, para las mujeres que para los hombres en la mayoría de las regiones del mundo y con mayor claridad en América Latina y el Caribe.
El Día Internacional de la Mujer Trabajadora o también Día Internacional de la Mujer se celebró ayer 8 de marzo y está reconocido por las Naciones Unidas. En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona. Es fiesta nacional en algunos países y es conmemorada por Naciones Unidas.
La Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, a propuesta de la dirigente comunista alemana Clara Zetkin, como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento.
La historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en esa fecha del año 1908, cuando murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarias que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían. También se reconoce como antecedente a las manifestaciones protagonizadas por obreras textiles el 8 de marzo de 1957, también en Nueva York.
Pocas causas promovidas por las Naciones Unidas han concitado un apoyo más intenso y extendido que la campaña para fomentar y proteger la igualdad de derechos de la mujer. La Carta de las Naciones Unidas, firmada en San Francisco en 1945, fue el primer acuerdo internacional que proclamó que la igualdad de los sexos era un derecho humano fundamental. Desde entonces, la Organización ha contribuido a crear un legado histórico de estrategias, normas, programas y objetivos concertados internacionalmente para mejorar la condición de la mujer en todo el mundo.
Los Estados Miembros reconocen que la igualdad entre los sexos es un factor esencial para alcanzar las prioridades de la Naciones Unidas de paz y seguridad, derechos humanos y desarrollo, incluyendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
En nuestra historia chilena, tenemos, sólo para muestra, el valor y el trabajo de tantas mujeres como Amanda Labarca, quien fuera la primera mujer docente de la Universidad de Chile en 1922 e Inés Henríquez Fröden, primera intendenta de Concepción, en 1950 y primera diputada en 1951, quienes fueron pioneras en la lucha por el reconocimientos de nuestros derechos civiles y laborales y que permitieron a la mujer abrirse paso a la participación social, laboral, económica y política, hasta nuestros días, en que las mujeres ocupamos espacios de participación en todas las áreas del quehacer de nuestra sociedad, que con gran sentido de responsabilidad, de sensibilidad social y con plena capacidad hemos asumido cargos y funciones públicas, incluyendo la Primera Magistratura del país.
También reconocemos el trabajo desinteresado de las dirigentes sociales, a quienes, sin esperar reconocimiento, sólo las mueve el deseo de ayudar a solucionar los problemas de su comunidad. El valor de aquellas mujeres que en tiempos de crisis buscan la solución y el apoyo para sus familias, las necesidades en salud, en educación y en subsistencia, son las motivaciones y el compromiso que les da fuerza para luchar por el desarrollo integral de sus familias. A las profesionales, del comercio y de todos los servicios públicos y municipalidades, a las mujeres del quehacer político y especialmente a mis colegas concejalas, mis fraternos saludos y mi reconocimiento al esfuerzo que entregan día a día, con el convencimiento de legar a nuestras hijas y nietas un mejor futuro como Sociedad.
Myriam Quezada Pérez
Concejala
Comuna Los Ángeles



