



Satisfacción por la infraestructura gestionada en la región del Biobío mostró el ministro de Obras Públicas, Sergio Bitar, durante su visita a la provincia la semana recién pasada.
El titular del MOP estuvo en Los Ángeles para presidir la apertura de ofertas técnicas y económicas del proyecto de repavimentación del tramo local de la antigua Ruta 5, y en Negrete puso la primera piedra de una obra de mejoramiento del agua potable rural.
Junto con referirse a estos y otros avances, en entrevista con “La Tribuna” respondió también a una serie de consultas sobre algunas iniciativas cuestionadas por la comunidad biobense, como la concesión de la Ruta de la Madera y la construcción de la Autopista Nahuelbuta.
En relación a la primera, enfatizó que se ha resuelto devolverla a la administración pública: “Tomamos la decisión de que se le termina la concesión y vuelve al Estado. Si bien fue pionera en el sistema, era novedosa en su momento y en general las concesiones han sido muy exitosas, ésta en particular no alcanzó a financiarse, la empresa no estuvo en condiciones de mantenerla, hubo que hacer inversiones por parte del Estado para ello y hay un mal servicio que se está entregando a la ciudadanía, por eso difícilmente alguien puede pagar la tarifa actual”.
Por lo tanto, recalcó, “hace dos años revisamos esto y decidimos darle término a la concesión, iniciando de inmediato estudios de costo, porque tenemos que pagar lo menos posible (a la concesionaria, para terminar el contrato), porque son recursos del Estado, y la empresa, a la cual no le ha ido bien, tendrá que sacrificarse porque si el negocio no le resultó es problema de ella; nosotros tenemos que resguardar los intereses públicos y dar el mejor servicio a la gente”.
Agregó que se hicieron tales estudios y llegaron a una estimación de lo que el Estado podría cancelar, pero “luego vino la crisis económica y postergamos la decisión por una razón muy simple: el dinero que teníamos disponible lo usamos para hacer proyectos nuevos y dar empleo, no para estarle pagando a una concesionaria, de manera que en los próximos meses ya debería continuarse la negociación y al próximo gobierno le corresponderá fijar los montos y recuperar la administración de esta ruta para el Estado”.
Por ello, explicó, es imposible por ahora saber cuándo se va a concretar esto: “Nosotros vamos a ser todo lo firmes posible para que el monto sea lo más bajo, eso es lo que debiera hacer también el próximo gobierno y espero que siga los mismos criterios, es decir, que el Ministerio y el Estado sean independientes de las empresas, porque si aquí se empieza a producir una confusión creciente entre los intereses económicos y el uso del Estado para favorecer esos intereses vamos a ir por mal camino; yo confío que eso no va a ocurrir y que el Estado va a defender los intereses de todos los chilenos”.
AUTOPISTA NAHUELBUTA
-Con respecto a la Autopista Nahuelbuta (Los Ángeles-Angol), ¿Definitivamente va a ser concesionada?
“Es una iniciativa privada; la ley de concesiones que se acaba de revisar y aprobar ha sido muy exitosa para Chile. Nuestro país es emblemático en el mundo porque acuden capitales privados y al sumarlos a los fondos públicos se puede hacer mucho más de lo que se haría solamente con recursos fiscales.
Entonces, aquí va a haber capital privado para hacer la autopista, ésta tendrá grandes beneficios, son como 60 kilómetros y vamos a invertir unos 150 millones de dólares; además, va a haber una disminución radical de los accidentes, mucho menos tiempo en la circulación para ahorrar combustible y un mejor mantenimiento del camino, lo cual es un gran beneficio para todos.
Yo espero que se haga pronto, por eso lo hemos declarado de interés público y creemos que esto se puede llamar a licitación el segundo semestre del presente año; lo tenemos todo arreglado para que así ocurra y esperamos que el próximo gobierno también siga adelante con esto”.
CABRERO-CONCEPCIÓN
-Y en cuanto a la doble calzada entre Cabrero y Concepción, ¿Cuál es la situación actual del proyecto?
“Ya licitamos, ése era el compromiso; partió, se licitó y ahora viene la adjudicación, pero cumplimos tal cual como lo había dicho el gobierno de la Presidenta Bachelet.
De manera que la región del Biobío va a estar con obras magníficas, en base a lo que nosotros estamos dejando para los próximos años: la Ruta 160, con todo el plan Arauco, más la ruta interportuaria que se va a licitar en unos meses más, las mejoras del aeropuerto, las expansiones portuarias, el nuevo puente que va a haber sobre el río Biobío con la misma interportuaria, la repavimentación de la ex Ruta 5 Sur en Los Ángeles y la nueva autopista Concepción-Cabrero, inversiones de una envergadura que la región nunca había tenido”.
CONCESIONES VIALES
-¿Cree que se puede tergiversar el sentido de las concesiones durante la nueva administración gubernamental?
“No creo, yo confío que va a haber un buen criterio y le deseo lo mejor al Presidente electo. Lo que nosotros queremos es dejar a Chile en el mejor pie para lo que viene y que al próximo gobierno le vaya bien, por el bien del país.
Ahora bien, sí tenemos que cautelar ciertas cosas y lo puedo decir como ministro de Obras Públicas: las presiones de los grupos económicos son muy altas y si se depende de los grupos económicos o se es frágil frente a ellos, Dios me libre porque ahí no hay quién defienda a los chilenos; entonces, tiene que haber gente con mucha autonomía; si se pone de ministro de Obras Públicas a alguien vinculado a las grandes empresas constructoras o a la cámara de la construcción, el riesgo de que no haya autonomía es mayor; pero yo confío en el criterio que haya para tomar esas decisiones.
Lo importante para el país es que el gobierno de la Presidenta Bachelet está dejando el más alto nivel de inversión. Y quiero dar un solo ejemplo, que es el más importante: nosotros vamos a dejar en ejecución o adjudicados o licitados 1.000 kilómetros nuevos de autopistas, hoy tenemos 2.300, o sea, hay un aumento de más de un 35 por ciento; esos 1.000 kilómetros se los vamos a dejar listos para que los hagan y significan 1 kilómetro al día de autopista para el próximo gobierno, un récord que Chile nunca ha tenido”.
-¿No teme que se vuelva muy comercial, entonces, el sistema de concesiones?
“No, la ley nueva es suficientemente resguardadora. Sí hay un punto sobre el cual llamo la atención y que le informaré al nuevo ministro: la cantidad de demandas contra el Estado de parte de las concesionarias es descontrolada, exorbitante, y piden que les compensemos cualquier cosa. Hace poco hubo un caso en la zona sur, en que la empresa de la Ruta 5 reclamó porque pavimentamos un camino que va desde Alerce (en el borde del lago Llanquihue) hasta Puerto Montt, dijeron que al pavimentar ese camino ellos perdían tráfico y pidieron una compensación; la comisión arbitral dio una compensación pero el Ministerio recurrió hasta la Corte Suprema y ésta le dio la razón al Ministerio, por lo cual hubo cero compensación.
Este es un aprovechamiento, o sea, ¿qué quieren estas concesionarias?, ¿que todos los caminos sean de tierra para que todos pasen por la concesión?, o en otras palabras, ¿el Ministerio no puede pavimentarle el camino a otra gente? Ahí hubo una ampliación de ruta, hubo un mejoramiento…, ¿qué quieren?: ¿que cuando hagamos un camino tengamos que pagar una concesión y además tengamos que pagarle una compensación a la concesionaria? Entonces cerremos el MOP. Como este ejemplo hay muchos otros, en que todas las empresas piden y piden y piden; por eso yo creo, y así lo he sugerido y espero que el próximo gobierno lo haga, que debe reforzarse la capacidad de defender los intereses públicos, entre el Consejo de Defensa del Estado y el MOP, creando una unidad especial de defensa de los intereses de los chilenos”.
"HEMOS CREADO LA BASE PARA EL FUTURO DE CHILE"
-¿Cómo evalúa la gestión de los gobiernos concertacionistas?
“Hemos creado en estos 20 años la base más importante para el futuro de Chile, son dos décadas en que hemos progresado en desarrollo económico, profundización democrática, políticas sociales y apertura cultural. Esos cuatro grandes ejes son los que han creado el nuevo edificio del Chile del Bicentenario; hay países que tienen 2 ó 3 de esos cuatro, algunos que crecen con dictadura, otros que tienen una democracia populista y que no crecen, otros que crecen en democracia y con desigualdad, y otros que tienen esas tres cosas pero la cultura se queda atrás. Nosotros lo hemos hecho en los cuatro frentes, eso es reconocido como un éxito mundial y yo me siento orgulloso de aquello.
-Su experiencia en el servicio público ha sido variada, ¿con qué sensación se queda tras ser senador y ministro en dos carteras?
“La combinación del Senado y los ministerios de Educación y Obras Públicas es muy buena en el sentido de que se tiene una visión del país, una visión jurídica y una relación con los demás partidos políticos para hacer un buen gobierno. Así que en lo personal me siento contento de lo que hemos logrado como chilenos, me siento también contento y optimista por el futuro, espero que al próximo gobierno le vaya bien y que nosotros aprovechemos esta derrota de la Concertación como una oportunidad nueva para refundarla, ampliarla y mejorarla por el bien del país”.
-¿Se siente igual de satisfecho respecto de los diversos cargos que ejerció en estos últimos 20 años?
“El más difícil ha sido el de presidente de partido (PPD), porque uno no tiene ingresos, tiene responsabilidades de todo tipo y no le hacen mucho caso, porque uno no manda y tiene que convencer.
El segundo más interesante en ese orden es el de senador, porque uno tiene una estabilidad en el tiempo, puede opinar sobre todos los problemas nacionales y defender los grandes valores.
Y el más satisfactorio, para mí, es el de ministro porque como tal yo ejecuto, pero me ha dado satisfacción porque también tengo buenas relaciones con todos los partidos políticos, con todos los senadores y con todos los diputados, entonces eso facilita la tarea. Estar a cargo de Educación y de Obras Públicas también es un privilegio, porque el primero tiene que ver con el capital humano y el segundo es el capital físico de una sociedad; entonces, son los dos pilares sobre los cuales se construye el desarrollo, de manera que estas han sido tareas muy importantes y quiero proyectar toda esta experiencia a futuro ayudando a las generaciones jóvenes para que tengamos un país mejor”.
-¿Cuál debe ser la prioridad ahora para la Concertación?
“Hacer una oposición positiva, eso significa apoyar aquello que esté bien, advertir aquello que se aleja de nuestros valores, preparar una alternativa para el 2013, porque la Concertación legítimamente debe postular a ganar las elecciones municipales del 2012 y prepararse para el 2013.
Eso significa hacer cambios importantes: primero, en acercarse a la gente, tenemos que estar con ella siempre, ahí nace nuestra fuerza, enseguida reforzar todas las organizaciones sociales y lograr una apertura hacia la juventud.
-¿En qué línea seguirá trabajando el bloque, ahora sin tener la Presidencia?
Creo que entre los grandes ejes que deben orientar la política progresista del futuro el primero es seguir ampliando la democracia, pues los chilenos tienen que tener más igualdad de derechos y más participación, lo que implica cambiar el sistema electoral, lograr inscripción automática y voto voluntario, tenemos que hacer ley de primarias para que los partidos se oxigenen y se democraticen, y también tenemos que dar el voto a los chilenos en el exterior.
Una segunda gran línea es la educación: nosotros vamos a apoyar todo lo que signifique educación pública, mejoramiento de la calidad de la educación y financiamiento de la educación superior, para que no haya tanta carga en las familias que mandan jóvenes a la universidad.
La tercera gran línea es una reforma tributaria que nos permita reducir las desigualdades, obtener mayores recursos de los que tienen más para financiar especialmente la educación superior de los que tienen menos, y también para reducir las desigualdades en las regiones.
Una cuarta gran reforma tiene que ver con el agua, como un bien nacional de uso público, y agregaría una quinta: las reformas laborales, que significan fortalecer la capacidad de negociación de los trabajadores, mejorar su capacitación y formación, y ampliar las bases para tener un fondo de desempleo más activo y mejor.
Sobre esas grandes bases iniciales yo creo que podemos llegar a un acuerdo con el gobierno de Sebastián Piñera.
TRANSPORTE POR VÍA FÉRREA
-Usted debe saber la importancia que tuvo el ferrocarril para esta región, donde fue un sistema de transporte masivo y emblemático. ¿Lo deja conforme el casi total reemplazo de este sistema por el de carreteras?
“El siglo XXI va a ser de nuevo el siglo del ferrocarril, lo estoy viendo en China, Brasil, Europa, incluso en Estados Unidos, es decir, el uso de ferrocarriles de alta velocidad, a 300 o más kilómetros por hora, menos contaminantes, pasa a ser esencial hacia el futuro.
El sistema chileno está absolutamente obsoleto, hubo un esfuerzo importante del Presidente Lagos que va a haber que retomar para conectar hasta Puerto Montt.
Ahora bien, la discusión es si se hace con esta misma empresa (EFE) o con otra. Yo creo que EFE está bastante debilitada, técnica y financieramente, por lo cual yo crearía una nueva empresa; del Estado, pero nueva.
La experiencia inglesa es muy interesante porque el Estado mantiene la infraestructura y se concesiona el uso de esa infraestructura, lo que genera ingresos adicionales. Esto debiera depender del Ministerio de Obras Públicas, como también lo he planteado, para coordinar todo el sistema de vialidad con el de ferrocarriles”.



