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Un festival para potenciar el desarrollo del turismo cordillerano
El alcalde de Alto Bío Bío, Félix Vita, sostuvo que el evento musical cumplió cabalmente con las expectativas fijadas en un principio por parte de las autoridades municipales.
De acuerdo a lo señalado por el alcalde de Alto Bío Bío, Félix Vita Manquepi, el municipio contempló este evento como una posibilidad de desarrollar en la zona un foco de turismo permanente, más que verlo sólo como un espectáculo musical temporal.
Según lo señalado por el edil, la realización de este festival, que contempló recursos del gobierno regional por 25 millones de pesos, y un aporte de 10 millones de pesos del municipio aprobado por el concejo, son en definitiva una inversión para que la gente pueda conocer la comuna. Un ejemplo que dio el alcalde es que durante todo el periodo estival pasado se contempló que algo más de 10 mil turistas llegaron a la zona, mientras que con el festival sólo en una noche hubo 8 mil personas, en su gran mayoría de afuera de la comuna.
Vita calificó como impecable el completo desarrollo del festival en las dos noches, tanto por el comportamiento y la cantidad de público que llegó hasta la comuna y que batió cifras récord, como también por lo mostrado por los artistas contratados para el evento, que cumplieron con las expectativas de la gente.
El jefe comunal destacó que “los asistentes no sólo pudieron ver a los artistas que querían ver y totalmente gratuito porque están en su mejor momento, como Américo, Natalino, sino que la parrilla también contempló a números consagrados como Illapu, populares como Garras de Amor, románticos como Mario Guerrero, cómicos como Clavel y los Indolatinos y locales como Weche Kimun y Los Arrieros de Alto Bío Bío”.
Como si esto fuera poco, agregó Vita, hubo además una feria artesanal con cerca de 30 stands que incluyeron todo tipo de productos, desde confecciones en cuero y lana, hasta ungüentos basados en hierbas medicinales.
También se instaló un patio gastronómico con 14 puestos, donde se pudo disfrutar de exquisiteces tan variadas, desde chocolates artesanales hasta chivos al palo, y desde el tradicional mote con huesillo hasta los jugos tropicales naturales.